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Virgo, la virgen

 
 

Virgo
Del 22 de Agosto al 21 de Septiembre

Es muy poco probable que un Virgo llame la atención voluntariamente y , sin embargo, rara vez pasa inadvertido. ¿Qué los hace tan atractivos? ¿Su mirada, entre profunda y soñadora, o su sonrisa, ancha, cálida y sincera? El caso es que, si nos permite asomarnos a su interior, ya no renunciaremos a su amistad o eventualmente a su amor, aunque esto último –seamos honrados- es mas difícil de lograr.

Tras su fachada elegante, a la manera clásica -¡nada de estridencias, por favor!-, y sus maneras reposadas, se esconde en realidad un ser afectivamente vulnerable, responsable hasta la exageración y dueño y señor de sus emociones y reacciones. ¡Y menos mal que es así, porque cuando sus pasiones se desbocan, no hay quien las pare! Enemigos de la violencia y de las posturas extremas, los Virgo son muy capaces de cortar de raíz una discusión con una frase tajante tan sólo para evitar una violencia verbal que los dejaría literalmente de cama. Y os aseguro que no exagero ni un pelín. Si de algo sufre Virgo, es precisamente de un sistema nervioso algo frágil, sensible al estrés y a las tensiones.

En realidad, nervios aparte, su salud es de hierro, pero ellos no acaban de creérselo. De ahí que en general –siempre hay excepciones- presten bastante atención a su salud, hagan una dieta sana y sepan perfectamente que vitamina es necesaria para cada parte de su cuerpo. Por supuesto, de vez en cuando se salen de madre y se dan un buen banquete, pero después les remuerde la conciencia -¡su bendita conciencia!- y se proponen más que nunca vivir a verduritas y carne a la plancha, por no hablar de lo buena que es la levadura de cerveza y los zumos de fruta hechos en el momento.

A veces uno se siente tentado de decirles que se relajen, que la vida es cambio y aventura, que es imposible preverlo todo –lo bueno y lo malo-, que lo realmente importante es disfrutar, ya, de lo que tengamos entre manos. Es inútil, no pueden evitarlo: para ellos la vida es una seria ocupación y casi siempre una preocupación. Y bien mirado, no tienen muchos motivos para que sea así. Trabajadores y ordenados, dueños de una mente ágil y de una aguda inteligencia, se abren camino superando dificultades que para otros serían insalvables. Previsores y cuidadosos con el dinero, no suelen poseer fortunas, pero tampoco pasan necesidades. Y además son longevos.

Observadores natos, con una capacidad de análisis que puede llegar a dar escalofrios a los nativos de signos más alocados, su mente curiosa e inquisitiva buscar la Verdad –asi con mayúsculas- en todo lo que hacen, y quizá por ello sean tan honestos en su trabajo, en sus relaciones con los demás y consigo mismos. Ellos son los primeros en ver sus defectos, y los primeros en censurárselos hasta límites insospechados. Eso sí, no les gusta nada que se lo hagan notar, porque, a pesar de ser introvertidos y bastante tímidos, tiene un orgullo de mucho cuidado.

Como son perfeccionistas, se esfuerzan en pulir su carácter, y en general logran vencer su exagerada tendencia a la crítica. Si además, consiguen aceptar la vida como es, imperfecta pero llena de sabor, y a ellos mismos, que no es poco, se relajan finalmente y se convierten en unos seres encantadores. ¿Has disfrutado alguna vez de un Virgo en pleno despliegue de su sentido del humor? Te lo recomiendo; es una experiencia deliciosa.

Fieles y leales, los nacidos en Virgo hacen un culto de la amistad. Rectos y puros de intenciones, son enteros a carta cabal y justifican con creces la confianza que se deposita en ellos. Prácticos, pero nada materialistas –por algo no amasan una fortuna-, a mas de uno le sorprendería el brillo resplandeciente de los sueños de un Virgo: vale la pena descubrirlos y compartirlos al calor del hogar.