ATauro

Tauro, el toro

 
 

Tauro
22 de abril al 21 de mayo
Elemento: Tierra

A diferencia de Aries, dinámico y amante de las novedades, nada hay que irrite más a un Tauro que los cambios imprevistos, las prisas y la imposición de una situación a la que no se haya hecho la idea. Parece lento, y en cierto sentido lo es, pero no te engañes con él: paso a paso, fuerte y seguro, consigue lo que quiere.

¿Qué quiere un Tauro en términos generales? Un trabjo estable y sin sobresaltos, una casa confortable para leer a la luz de la lámpara y recibir a sus amigos, una rica cena y … un montón de romanticismo.  ¿A que es atractivo? Cuando decimos trabajo estable hablamos de una ocupación que él pueda planificar con cuidado y llevar a cabo en paz, porque es laborioso y ordenado, y desde luego no le hace ascos al esfuerzo por duro que sea. Pero tiene que ser también una labor que le permita progresar, formar poco a poco una sólida cuenta bancario y ahuyentar el fantasma de una vejez sin recursos (perspectiva que le aterra y rara vez se cumple, por supuesto).

Quien piense que estoy refiriéndome a un ser codicioso y avaro, se equivoca de medio a medio. Una vez alcanzada una cierta seguridad económica, nadie más generoso que un Tauro para acudir en ayuda de sus amigos o sacar a un familiar de un apuro. ¡Faltaría más, con lo importante que es la familia para el! Y los amigos, ni hablar. Cuando una persona de este signo entrega su amistad, lo hace de todo corazón y de por vida, con lealtad y sin fisuras. Por esto, y por su reconocida generosidad –que no es despilfarro, cuidado-, los nacidos en Tauro siempre tienen un montón de amigos fieles, y eso que en ningún momento buscan ser populares ni ser el centro de la atención de los demás. Convencen, eso es todo, y transmiten firmeza y confianza.

Sensuales y fieles a Venus, su planeta regente, gozan como nadie de un límpido cielo azul, de un paseo por el campo en contacto con la naturaleza, del suave tacto de una buena tela, de una comida bien preparada y mejor servida. Colores, texturas, sonidos, todo ha de ser armónico para los nativos y nativas de este signo. Y cuando ya se sienten seguros, es decir con un buen respaldo económico, se permiten buenos coches, vacaciones de ensueño y restaurantes de primera.

A estas alturas muchos se preguntarán si estoy describiendo a un ser perfecto. Lamento desilusionarles – o no- , pero no es asi. Como todo ser humano que se precie, también Tauro tiene sus pequeños o grandes defectos, según se mire. Normalmente son seres pacíficos, agradables y dueños de un parejo buen humor que hace su compañía encantadora. Pero si su paciencia se agota,  ¡Dios nos guarde!, el espectáculo puede ser de antología.  ¿Recuerdas la escena de El hombre tranquilo en que John Wayne, exasperado por los remilgos de Maureen O’Hara – que se niega a acostarse con su marido si antes no recibe su herencia familiar-, destroza el lecho conyugal? Pues así puede llegar a ser, para que te formes una idea.

Claro que para llegar a este punto hace falta que antes la gota haya desbordado el vaso, todo hay que reconocerlo. Y el otro defectillo – No seamos duros con él- es que a celoso y posesivo no hay quien le gane. Cariñoso y apasionado, suele abrumar literalmente a asu pareja con regaloa y demostraciones de afecto, pero ¡cuidado!, hay que retribuirle con la misma intensidad. Es que no pueden evitarlo: en ello9s el corazón manda antes que el cerebro.

Por lo demás, son tolerantes con los fallos ajenos, viven y dejan vivir, y no cambian fácilmente de opinión (un rasgo que muchos no dudan en llamar testarudez, todo hay que decirlo).