AEscorpio

Escorpio, el escorpión

 
 

Escorpio
22 de octubre al 21 noviembre
Elemento: Agua

Al hablar de los calumniados escorpianos tendremos que poner el mismo celo y amor a la verdad con que hemos tratado a los Leo, porque, vamos a ver: todos sabemos que como enemigos son temibles – y lo son, no queda duda -, ¿Quién se toma la molestia de exaltarlos como amigos, como protectores de los más débiles e investigadores de los mas ocultos secretos del Universo? Nada humano les es ajeno y su espíritu inquisitivo se lanza tras las incógnitas como un perro en pos de la presa, sin descansar hasta descubrir lo que se esconde tras ellos.

Mucho se podrá decir de los nativos de este signo, pero jamás podrá acusárselos de conformarse con la mediocridad o de no aportar soluciones originales a los problemas. Para moverse a su aire, tener poder e independencia y llevar la vida que quieren – y en este punto admiten pocas sugerencias-, necesitan dinero, y se aplican con fervor a conseguirlo. En esta carrera algunos Escorpio – no todos- son muy capaces de saltarse a la torera convencionalismos, principios éticos y a quien se les ponga por delante. Esto es así,  no hay vuelta que darle. Pero, repito, sería injusto meter a todos en el mismo saco.

Otro aspecto importante es el uso que hacen del dinero. Ante todo les da seguridad, les permite llevar las riendas de su propia vida sin depender de decisiones ajenas y les otorga esa libertad de movimientos tan necesaria para ellos como el aire que respiran. Pero también lo gastan con esplendidez en su familia, en regalos para sus amigos o en contribuciones a causas humanitarias. Y ya que de amigos hablamos, ¿alguno de vosotros ha visto a un Escorpio lanzado a proteger o defender a alguien que quiere?. Decir que lo hace con uñas y dientes es poco: literalmente, se deja el pellejo en la empresa.

Fuerte, dinámico, valiente y audaz como ningún otro signo del zodiaco, quien piense que se mueve exclusivamente por pasión comete un grave error. Por impulsivas que puedan parecer sus acciones, o intensas sus emociones, siempre hay detrás de ellas un ojo atento y vigilante y una mente que jamás baja la guardia. En realidad, y a pesar de su fogosidad evidente, tiene un fondo frio y cerebral que controla con el mismo rigor sus secretos y sus reacciones.

Por eso engaña a quien no se tome el trabajo de observarlo con cuidado. Además, créeme, no será tiempo perdido. Son muchas las lecciones que pueden extraerse de su perseverancia, del empuje que pone en todo lo que hace, de su empeño por conocer todos los recovecos del alma humana. Claro está que si uno no se anda con cuidado puede caer en sus redes envuelto en su innegable seducción o el magnetismo de su mirada. Pero tiene la gran ventaja de aceptar con elegancia un “no” dicho con firmeza y la inteligencia de convertir a un posible competidor en un aliado.

A estas alturas, hablar de la intensidad de sus pasiones, de su fuerte erotismo o de sus apetencias física y emocionales resultaria un lugar común. Quien tenga un Escorpio en su haber conocerá de sobra estas características. Mucho se ha escrito también de que es rencoroso, vengativo y hasta cruel si le buscan las cosquillas, y esto merece algunas matizaciones. Tiene una excelente memoria, es cierto, pero tanto para lo malo como para lo bueno; jamás olvidará el regalo que elegimos con cariño para él o la fiesta de cumpleaños con que lo sorprendimos aquel año. Y lo devolverá con creces.

En cuanto al rencor, es verdad que se relame de gsuto cuando ve pasar el cadáver de su enemigo, pero de ahí a suponer que se pasa las noches en vela imaginando refinadas venganzas hay mucho trecho. ¡Habladurías que se ensañan con los pobres Escorpio!