AriesA

Aries , el carnero

 
 

Aries del 22 de Marzo al 21 de Abril
Elemento Fuego

Solidamente plantados sobre la tierra, pero en absoluto materialistas, los nativos de este signo no pueden negar-ni lo pretenden- la influencia del astro que sella su vida: el aguerrido, batallados y decidido Marte. Y esto lo podrás comprobar fácilmente si entre tus amigos o en tu familia hay un fogoso Aries. Dicen lo que piensan, no cabe duda, y  no se andan con chiquitas, aunque luego lamenten haber sido tan directos y en más de una ocasión su impulsividad los perjudique.

Si un Aries trabaja a las órdenes de alguien, que su jefe se cuide de no valorar sus méritos o situarlo en un puesto de trabajo por debajo de sus capacidades: de inmediato-lo suyo no son las vueltas ni los melindres- Se lo hará saber y le demostrará con hechos cuán equivocado está. Así son, seguros de si mismos, de sus iniciativas y dispuestos a conseguir lo que quieren y consideran que se merecen. Eso sí, siempre en buena ley y por el camino recto, no son unos vulgares codiciosos e incluso les importa más el reconocimiento que amasar una fortuna.

Les encanta tomar la iniciativa, moverse con libertad, liderar, y es más frecuente encontrarlos al frente de su propio negocio o empresa – aunque ésta no sea muy grande- que a las órdenes de otros. Exuberantes y dueños de una energia envidiable, en ellos no parecen hacer mella el cansancio o el desaliente en el que alguna vez caemos los demás, pobres mortales.
Si a ello sumamos que en el amor son apasionados y sexualmente ardientes, convendrás conmigo que su proximidad puede resultar de lo más estimulante. Eso sí , si tu pareja es Aries , trata de no decepcionarla y estar siempre a la altura de lo que espera de ti; si eres mujer, tendrás que ser seductora y atractiva, pero sin exponerlo nunca a la contemplación de tus trucos y recursos (nada de rulos, horquillas y cremas de noche contra las arrugas); si eres hombre, debes hacerle sentir que no tiene en ti a un admirador bobo  o un perrillo faldero, sino a un individuo seguro de sí mismo y del que pueda sentirse orgullosa. En el fondo, los Aries quieren que su pareja sea su igual, ni  inferior ¡ni superior!

Desde luego –salvo honrosas excepciones-, lo suyo no es la diplomacia, suelen pecar de autoritarios y dejarse llevar alguna que otra vez por la agresividad y la cólera. Y te aseguro que cuando un Aries se enfada no pasa inadvertido. Pero, como los nacidos en este signo son muy nobles y nada rencorosos, sus “prontos” pasan sin dejar huella y, una vez alejada la tormenta, te pedirán lealmente disculpas.
Poco dados a demostraciones de cariño, salvo en la intimidad, son sin embargo muy sensibles. Si hay un Aries en tu vida, trata de no herirlo, porque tras esa apariencia firme como una roca y un pelín arrogante oculta un interior vulnerable que sufrirá en silencio. ¡Su enorme sentido del pudor le impedirá exteriorizarlo! Y si tu relación con él va fenomenal, no se te ocurra coquetear para darle celos: si está a tu lado, ten por seguro que te quiere; si no, ya te habría dejado, así de simple.