AAcuario

Acuario, el aguador

 
 

Acuario
22 de Enero al 21 de Febrero
Elemento: Aire

Nada de lo que hemos dicho para los otros signos es válido para Acuario. Sus nativos se pierden en ensoñaciones, pero no con el corazón sino con el cerebro. Las pasiones de un Escorpio le son tan ajenas como el liderazgo  natural de Leo o el espiritu previsor y ahorrativo de los Capricornio, por no hablar de los celos de Tauro y la seducción envolvente de los Géminis. Son profundamente originales, respetan con fidelidad un código personal que rara vez coincide con el de los demás, no aspiran a dominar a nadie y van por el mundo preguntándose el porqué de cada suceso y persona con que se encuentran. Si a ello añadimos que su lema es “vive y deja vivir” y que su tolerancia es legendaria, llegaremos a la conclusión de que absolutamente encantadores.

Y lo son, pero para disfrutar de las múltiples facetas de un nativo o nativa de este signo es preciso acercarse y examinarlos con cuidado, para que luego los acontecimientos no  nos pillen desprevenidos y tengamos que lamentarlo. Si un Acuario te declara su amor, puedes creerle. Ten por seguro que para llegar a este punto antes se lo pensó con mucho detenimiento: por lo tanto, es poco probable que dé marcha atrás. Ahora bien, no lo estropees exigiéndole que te lo demuestre a la manera convencional de otros signos, porque si algo lo distingue es que no es en absoluto convencional. Te probará su amor de mil maneras, todas diferentes, cuando menos lo esperes si tienes la inteligencia –y la paciencia- de olvidar que pasó por alto vuestro aniversario, no reparó en tu nuevo coche o corte de pelo y más de una vez llegó tarde a cenar porque acababa de conocer a alguien interesantísimo y se le fue el santo al cielo en animada charla.

Le encanta la gente, escuchar sus problemas, absorber como una esponja todo lo que puedan ofrecerle para luego pasar por su  mente analítica la información que va recogiendo aquí y allá. ¿Es acaso un cotilla? En absoluto. Un Acuario como Dios manda nunca juzga a los demás, ni pretende que piensen como él ni divulga lo que le cuentas. Su interés va más allá. Intenta conocer, comprender simplemente, y en esta actitud radica gran parte de su encanto y popularidad. Como carece de prejuicios, tiene amigos a montones, desde el vendedor de periódicos de la esquina hasta el gerente del banco donde tiene su cuenta, pasando por el baterista roquero que conoció en una manifestación contra el hambre en el mundo o el mecánico del taller que resultó ser un ferviente coleccionista de sellos.

¿Lo ves? Sus intereses son múltiples, y se toma muy en serio la fraternidad, el amor universal, la evolución hacia un mundo mejor. Cuando estés a punto de estallar ante una de sus originalidades –el signo produce grandes excéntricos-, recuerda que la mayor parte de los genios e inventores han salido de las filas de Acuario. Es normal –sostienen ellos dedicar gran parte de sus pensamientos a imaginar un futuro distinto, o bien una receta de cocina nunca vista o un atuendo completamente insólito si se trata de una imprevisible mujer Acuario ¡Hay tantas posibilidades inexploradas! ¿Por qué habrían de conformarse con lo rutinario?

Si los dejas andar razonablemente a su aire, te deslumbraran con igual originalidad en materia de demostraciones de ternura y cariño. Y como padres o madres de familia, no los habrá mejores. Tranquilos, agradables y nada posesivos, no tendrán dificultad para comprender el mundo de los niños, su peculiar lógica o sus planteamientos, y respetarán en sus hijos la misma libertad de pensamiento que exigen para ellos.
Tendrás que reconocer que bien vale la pena tenerles un poco de paciencia, ¿o no? A propósito, olvidaba decirte que si en alguna ocasión adviertes que se aíslan refugiándose en un mundo propio y lejano situado quien sabe donde, no te alarmes; no hay otro amor en su vida, sencillamente están poniendo en orden su base de datos.